Introducción a la Horticultura con la Naturaleza

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Mucha gente actualmente está demandando por productos orgánicos, basados en razones políticas, nutricionales y medio ambientales. Implícita es la razón de querer volver a métodos de producciones naturales debido al claro hecho de que organismos beneficiosos están siendo asesinados por el uso de químicos tóxicos. Además el uso de éstos químicos tóxicos condiciona al usuario a necesitar, de forma progresiva, más y más de estos químicos para mantener su sistema al punto de que una adicción al uso de éstos es creada.

¿Cómo hacer para decirle basta a esa adicción?

El cambio desde el uso de fertilizantes sintéticos y pesticidas tóxicos al uso de productos orgánicos no soluciona el problema causado por los químicos tóxicos. Si tan solo usamos productos naturales que destruyen pestes, malezas o enfermedades, el problema no ha sido resuelto, y el “granjero orgánico” no será exitoso. El cambio debe involucrar una propuesta completamente nueva, la cual requiere trabajar con la naturaleza en vez de combatir y luchar contra ella.

La horticultura con la naturaleza (Gardening with Nature) es preventiva. Lidiamos con las causas de las enfermedades, pestes o la poca fertilidad. El enfoque con químicos intenta suprimir los síntomas del problema en vez de solucionar el problema. Al solo intentar suprimir estos síntomas, el problema generalmente se volverá peor, lo que conlleva finalmente a un mayor uso y necesidad de químicos. Esto resulta en una pérdida de nutrientes, además de todos los químicos tóxicos que se filtran desde la tierra hacia el agua, causando la contaminación de éstas. Todo esto ocurre porque la beneficiosa vida de los suelos, que normalmente se encuentra en tierras saludables, ha sido perdida.

Las compañías químicas adoran a la gente que sin pensarlo siguen sus instrucciones, las cuales nunca se preguntan por qué crecer alimentos se vuelve cada vez más caro e involucra, cada vez más, un mayor uso de químicos. Y debido a que éstos químicos no lidian con el problema sino que solo suprimen los síntomas, somos absorbidos a un espiral vicioso que sólo se dirige hacia abajo. Si intentamos dejar de usar estos químicos, nuestras plantas no crecen bien. El fracaso es ocasionalmente la situación cuando tratamos de salirnos de este espiral cambiando solamente al uso de productos orgánicos.

Para ganar nuestra libertad de estos químicos tóxicos, debemos comenzar a través de la horticultura con la naturaleza. La llave para lograrlo – y ser realmente un granjero orgánico – es reconocer el poder benéfico de los microorganismos, elementos poco comprendidos por el público en general.

El cultivo orgánico es diferente al uso de químicos por importantes razones. Primero, debemos tener la mayoría de los nutrientes presentes en la tierra en formas que no sean filtrables la mayoría del tiempo (que no desaparezcan por causa de vientos, lluvias o riego). Debemos tener mecanismos en la tierra para convertir los nutrientes que no están disponibles para las plantas en nutrientes disponibles para éstas en la ZONA DE LA RAIZ (ojalá en su mayoría), o no muy alejado de las éstas. Los mecanismos para lograr este proceso de conversión es a través de microbios benéficos – bacteria, fungi, protozoa, nematodos y microantrópodos. Las especies benéficas de estos organismos son encontradas naturalmente en sistemas de suelos saludables mientras que las especies que fomentan las enfermedades son poco comunes debido a que no tienen mucho espacio para subsistir.

Para dejarlo claro de la mejor forma, la mayoría de los nutrientes orgánicos – usualmente caros – que uses en tu huerto no generará un gran resultado en el crecimiento de tus plantas, a menos que los microbios correctos estén presentes. Lo primero que se necesita es tener bacterias y fungis que sean benéficos para degradar cualquier residuo tóxico que quede en tu jardín/ambiente. Luego bacterias y fungis serán necesarios para “amarrar” nutrientes para que no se filtren y desaparezcan cuando el agua pase por tu sistema a través del suelo. Finalmente, bacteria y fungis deben ser comidos por protozoas y nematodos para liberar los nutrientes que han amarrado en forma de nutrientes disponibles para las plantas. Si cualquiera de estas especies que hacen este tipo de trabajo falta en tus suelos, debemos darle a la Madre Naturaleza una ayudita para que pueda restablecer el grupo de organismos, y por ende, restablecer el ciclo normal de los nutrientes.

Claramente este proceso involucra más que solo poner un conjunto de minerales. Debemos educar a la gente a comprender que las plantas pueden hacerse cargo de ellas mismas sin que la gente se interponga en sus caminos. No hay necesidad de tener un horario programado, complejo y lleno de cálculos matemáticos en ratios para añadir nutrientes o ajustar el pH. En el enfoque horticultura con la naturaleza (Gardening with Nature), nosotros proporcionamos nutrientes y una diversidad de microbios para transformar esos nutrientes, y las plantas hacen el resto. Los microbios entonces, se sujetan de los nutrientes y éstos dejan de filtrarse de los suelos, por lo que necesitas menos nutrientes para alimentar a tus plantas. Los microbios también reestructuran los suelos al crear pasajes de aire y pequeñas cavidades que permite que el agua y el aire sean retenidos dentro del suelo, significando en un uso menor de agua. Ahorras dinero, tiempo y energía mientras que la salud de tus plantas mejora.
Las plantas, entonces, contienen más nutrientes y han construido su sistema inmune volviéndose resistente a pestes y enfermedades, conduciendo a mayores rendimientos y plantas que crecen más grandes y más rápido.

Existen ciertas complicaciones que pueden aparecer cuando se hace horticultura con la naturaleza. Más significante aún, las complicaciones aparecen porque nuestros huertos no están aislados. Por lo tanto, si bien hemos añadido microbios y nutrientes orgánicos, aún podemos tener problemas por alteraciones medio ambientales fuera de nuestro control – pesticidas que llegan a nuestro huerto desde el vecino, lluvia acida, escarchas, un calor abrasador, cloro y cloramina en nuestros sistemas de agua o muchas sales. No obstante debemos continuar, cuidar nuestro huerto y ser muy observadores. Debemos continuar agregando microbios y nutrientes. No obstante del continuo trabajo que debemos realizar, menos mantención será requerida cada año, debido a que nuestros suelos irán incrementando su materia orgánica y población de microbios. Manteniendo una población saludable de un 70% de microbios benéficos en nuestros suelos y la superficie de nuestras plantas lograremos crear un ambiente protector que impedirá a cualquier organismo causante de enfermedades, deteniéndolo tan solo a través de la competencia por comida y espacio.
Articulo Original en: The soil food web

Excerpts from Preface to 10 Steps To Gardening With Nature: Using Sustainable Methods To Replicate Mother Nature written by Carole Ann Rollins, Ph.D. and Elaine Ingham, Ph.D.

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